ImagenIlustración de Amanda Greavette:
Por: Rachel Reed de Midwife Thinking
Traducción: Diana Vegas

*Traducido y Compartido con autorización de la autora, por favor, compartir, no reproducir*

El comportamiento de las mujeres ha sido juzgado y controlado durante toda la historia. Se supone que debemos ser "chicas buenas" - hacer lo que nos dicen y no crear problemas para otros. Sin embargo, el acto de dar a luz es primal y "salvaje". Nuestro comportamiento en el parto se origina en el sistema límbico, el área del cerebro compartido por todos los mamíferos. Así que para el trabajode parto tenemos que cerrar nuestra neo-corteza - la parte humana pensante del cerebro. El resultado es un comportamiento de instintivo 'animal'. Debido a que somos individuos, nuestro comportamiento de parto también es individual. Algunas mujeres están tranquilas, retiradas y "en control". Otras se expresan en voz alta, parecen salvajes y 'fuera de control'. Para muchas es un punto en el medio, o ambos extremos en diferentes momentos durante el parto. Al igual que el comportamiento durante las relaciones sexuales (también controlado por el sistema límbico) hay similitudes entre los seres humanos, pero todos se comportan de forma ligeramente diferente.

La idea de que hay una manera "correcta" de comportarse o peor, que hay una forma "incorrecta" de comportarse es inútil y prejuiciosa. Parece que estar tranquila y "controlada" se considera la mejor manera de parir. ¿Cuántas veces has escuchado que el trabajo de parto de la mujer se describe de una manera positiva, porque "estaba en tanto control y lentamente respiró la salida de su bebé" Por el contrario, a la mujer que la está pasando fuerte se le recomienda respirar, que deje de gritar y se enfoque. Esto sucede a menudo en el hospital donde las parteras tratan de mantener a una mujer tranquila para no 'asustan a las otras mujeres’. Estas mujeres a menudo se describen como que "no la está llevando" - cuando en realidad la está llevando muy bien ... sólo que en voz alta. Son los que están a su alrededor quienes no la están llevando. Michel Odent sugiere que el miedo intenso y la sensación de "perder la razón" que a menudo se siente casi al final del trabajo de parto facilita el reflejo de expulsión fetal. No muchas mujeres experimentan esto porque las parteras (u otros) intervienen para calmar a la mujer y ayudarla a retomar el control de si mismas.

No son sólo las parteras, sino también madres que se juzgan a sí mismas por "perder el control" y hacer mucho ruido. Me resulta triste escuchar a una mujer de parto disculpándose por su comportamiento instintivo - pero lo hacen. En efecto, hay programas de preparación al parto dirigidos a aprender a estar tranquilas y en control durante el parto. Lamentablemente, algunas mujeres que se han sometido a esta formación se sienten fracasadas ​​cuando sus instintos se hacen cargo y se vuelven vocales. Tal vez (sociedad / cultura) tenemos miedo de la energía primal que expresa una mujer durante el parto durante el parto - aquí tienes a una mujer conectada y expresando el inmenso poder y la fuerza de la mujer. La respuesta es mandarla a callar y animarla a actuar como una "niña buena" para no molestar a nadie (inclusive a ella misma).

Este es un hermoso ejemplo de una madre dar a luz por instinto y en voz alta:

ImagenIlustración de Amy Swagman
Por lo tanto, vamos a honrar nuestro comportamiento de parto cualquiera que este sea. Si pares tranquila y respirando o fuerte y salvaje – eres increible por igual, pero diferente. Quienes acompañan tienen que aprender a distinguir entre una mujer que está expresando sus instintos salvajes de parto, de una mujer que realmente necesita ser tranquilizada y calmada. Hablar con ella antes del nacimiento acerca de lo que va a decir si realmente no necesita "ayuda" puede ser útil. Además de asegurarse de que ella sepa que no vas a juzgar nada de lo que dice o hace durante el parto. También es importante que las mujeres oigan y vean historias de parto que muestren un espectro amplio de comportamientos de parto - no sólo los tipos que están en silencio y en control.

Parto; elecciones y experiencias
Las mujeres también son juzgadas (y se juzgan a si mismas) sobre sus decisiones acerca de cómo parir. Aquí, realmente no se puede ganar. Si eliges  una cesárea electiva sin razón médica – te van a juzgar. Si decides parir en casa sin asistencia – te van a juzgar. Y para cada elección que hay en el medio; otros tendrán una opinión y juicio sobre lo que haces, o no haces. No existe una manera correcta de parir. Para las mujeres y los bebés sanos el parto fisiológico, no perturbado es probablemente la opción más segura en términos de resultados. Sin embargo, algunas mujeres no quieren esto - o no pueden tener esto. Cualquier decisión sobre el nacimiento que una mujer tome y estén basadas en una evaluación de los beneficios / riesgos y su propia situación / necesidades debe ser respetadas. La atención debería centrarse en asegurar que las mujeres tengan acceso a la información adecuada sobre la cual basar su decisiones - no en qué decisión en particular tomen.

Cómo se ve el nacimiento en el papel puede ser muy diferente a la forma en que fue percibido por la madre. Aprendí rápidamente como partera de la comunidad haciendo visitas posnatales que el "informe de nacimiento no tenía relación con la percepción de la mujer de cómo fue el nacimiento. Las mujeres que tenían experiencias como ‘forceps fallido’ y luego una cesárea podían salir sintiéndose empoderadas y más que contentas con su experiencia. Por otro lado, mujeres que habían experimentado partos "normales" vaginales sin intervención podría sentirse traumatizadas. Me parece que lo mejor es preguntar a una mujer cómo se siente acerca de su nacimiento, en lugar de hacer suposiciones basadas en los hechos. A menudo, las emocionen se centran en el cuidado y respeto, o la falta de ellos que recibieron durante la travesía de dar a luz en lugar de lo que sucedió como tal.

Cada experiencia de nacimiento es valiosa - incluso aquellas que no salen como se esperaba o estaba previsto. La retrospección es una cosa maravillosa, y a menudo mirarmos hacia atrás y decimos ojalá hubiéramos conocido X, porque no hubiéramos hecho la elección y Y terminamos con Z. Muchas mujeres optan por el parto en casa basado en una experiencia de parto anterior que en retrospectiva, podría haber sido muy diferente. Es sólo debido a la experiencia previa que han explorado y aprendido acerca del nacimiento y acerca de ellas mismas. Esa experiencia previa decepcionante (y en algunos casos traumática) ha proporcionado la base para la auto-crecimiento.

A veces, el nacimiento no salen según lo planeado ya que si se deja a desarrollarse como la naturaleza lo habría previsto el resultado no sería positivo. Una intervención adecuada puede, y salva a mujeres y a sus bebés. Sin embargo, las mujeres a menudo se quedan dudando de su cuerpo y luego pueden juzgarse a sí mismas y a su experiencia de parto como un "fracaso". Recientemente he estado discutiendo esta cuestión mucho con mi querida amiga doula Pernille. Sus ideas sobre este tema son interesantes y me gustaría compartirlas (por favor, hágamelo saber P si te he malinterpretado). Para estas mujeres, la elección de la intervención puede representar la máxima expresión de la maternidad. Por ejemplo, permitir que tu propio cuerpo sea cortado abierto para salvar a tu bebé es sin duda el epítome de la maternidad.

Resumen

No existe una forma correcta de parir, o de comporte durante el parto. Como mujeres y madres estamos sometidos a más que suficientes juicios de los demás y de nosotras mismos. Tal vez ya es hora en cambio de empezar a respaldarnos y apoyarnos. 

Origininal en inglés http://midwifethinking.com/2011/04/09/judging-birth/

 


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